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¿Qué es la mastitis? Síntomas, tipos y tratamiento de esta dolencia

Descubre en este artículo en qué consiste la mastitis, cuáles son sus síntomas y cómo puede tratarse esta dolencia que afecta en determinadas situaciones a nuestras mamas.

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El periodo de lactancia es una etapa importante y significativa para madres y bebés. Las recientes mamás coinciden en que resulta ser un momento de total conexión con su pequeño/a, además de ser la fuente de alimentación para el buen desarrollo del recién nacido. Esto es un punto en común en madres que amamantan a sus bebés de manera natural y las que optan por el biberón desde el primer momento.

Sin embargo, más comúnmente en el primer caso (la lactancia materna natural), se pueden dar ciertas complicaciones. Una de ellas es la mastitis, que puede resultar muy dolorosa y hacerte replantear el seguimiento de la lactancia natural del bebé. Antes de tomar cualquier decisión, te presentamos información diversa sobre esta infección; qué es, tipos, síntomas, causas y tratamiento. De esta manera, verás que la mastitis es algo pasajero, que no tiene por qué acabar con este momento tan especial entre tu bebé y tú.

¿Qué es la mastitis?

Las mastitis es la infección del tejido mamario que ocasiona dolor, inflamación, calor y enrojecimiento de la mama. En ocasiones, también cursa con fiebre y escalofríos. Ésta es una afección que, en su mayoría, se da en mujeres que amamantan, pero hay ocasiones en las que puede aparecer en mujeres que no lo hacen.

En gran parte de los casos, la mastitis aparece durante las primeras seis a doce semanas después de la llegada del recién nacido, pero puede ocurrir también, meses más tarde. A veces, este es un motivo por el cual las madres dejan de amamantar a sus hijos, pero en la mayoría de los casos, la lactancia materna puede continuar efectuándose sin problema (siempre y cuando se acuda a un especialista que ayude a la cura de esta infección).

Tipos de mastitis que pueden darse

Si bien, tradicionalmente (y aún en la actualidad), se habla de un tipo concreto de mastitis, cada vez son más las líneas de investigación que coinciden en la proposición de una clasificación de dicha infección en función del agente etiológico que la produzca.

De esta manera, la mastitis se clasifica en aguda, subaguda, granulomatosa o subclínica. Cada tipo de infección tiene agente principal etiológico y una sintomatología asociada (en el siguiente punto se comentarán los síntomas más comunes y generales de la mastitis).

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas generales de la mastitis son diversos. Cada caso es único y no todos los síntomas se dan en todas las mujeres, pero sí existen una serie de aspectos a tener en cuenta respecto a la sintomatología de esta infección. Durante la mastitis, pueden aparecer síntomas como:

1. Sensibilidad y dolor mamario

2. Enrojecimiento y/o hinchazón de la mama

3. Sensación de ardor continuo o durante la lactancia

4. Fiebre y/o escalofríos

En la mayoría de casos, estos síntomas aparecen únicamente en una de las mamas.

Causas de la mastitis

Existen dos causas principales que pueden desarrollar esta infección. Una de ellas es la obstrucción de un conducto galactóforo. Esto sucede cuando una mama no se vacía por completo cuando amamantas. En este momento, uno de los conductos galactóforos puede quedar obstruido, haciendo retroceder a la leche, produciendo la infección en la mama.

Por otro lado, la segunda posible causa de la mastitis es la penetración de bacterias en el seno. Estas bacterias pueden ser las propias de la piel de la madre o incluso las de la boca del bebé u otras externas. Éstas entran en la mama a través de alguna pequeña lesión o grieta en la piel del pezón.

En algunos casos (los que menos), también puede desarrollarse una mastitis si existe un descenso de las defensas inmunitarias de la mamá.

Tratamiento de las mastitis

El punto más importante del tratamiento de la mastitis, es tratarla lo antes posible. En ocasiones, si la infección se encuentra en la fase inicial, puede ser suficiente con aplicar una bolsa de hielo sobre la mama y suspender algunas tomas de la lactancia (usando un sacaleches para vaciar los pechos cuando fuera la hora de la toma).

Sin embargo, si la mastitis se encuentra ya en una fase más avanzada, el tratamiento principal que se utiliza es el antibiótico que debe recetarte un médico. La toma de esta medicación suele ser de unos cuatro o cinco días y puede acompañarse con baños con agua tibia en la zona infectada del seno.

Otros consejos que pueden resultar útiles

Además de los cuidados prematuros y la toma del antibiótico, existen diferentes acciones que facilitarán el proceso de recuperación de las mastitis.

1. Descansa y haz reposo durante todo el proceso

2. Utiliza un paño caliente antes de la toma; de esta manera, ayudarás a poner en marcha la emisión de la leche.

3. Empieza la toma por la mama inflamada

4. Extrae la leche que pueda quedar después de cada toma en el pecho infectado

5. Cambia a menudo de posición durante la toma

6. Asegúrate y ayuda a que el bebé succione correctamente el pecho

Después de toda esta información, podemos entender la mastitis como algo doloroso que, además, puede afectar a tu bebé. No te preocupes por eso, la leche que el bebé succiona, no tiene ningún tipo de sustancia perjudicial para el pequeño, así que no puedes transmitirle la infección.

Es importante que te tomes el tiempo necesario para curar bien esta infección y que acudas al médico en cuanto aparezca algún síntoma. Puedes dejar alguna toma, pero la mastitis no es motivo para abandonarla de manera final (a menos que sea una recomendación específica que te haga el especialista).

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