¿Qué es la anorexia nerviosa? Síntomas, causas y consecuencias de este trastorno

Un trastorno de alto riesgo y prevalencia en jóvenes. ¿Padres de chicas adolescentes? Atención máxima a los indicios de anorexia nerviosa.

¿Qué es la anorexia nerviosa? Síntomas, causas y consecuencias de este trastorno | BitPadres

 

El aspecto físico es algo que siempre ha tenido relevancia para el ser humano; tanto es así, que en la época clásica ya existían conceptos como “la perfección griega” para hacer referencia a ese equilibrio de la fisionomía humana. Con el paso de los años, el culto al cuerpo se torna mayor y, en la actualidad, existe una gran presión respecto a la apariencia física proveniente, entre otros muchos, de la mass media y redes sociales, que proyectan cánones de belleza muy alejados a lo que comúnmente nos encontramos por la calle.

Por este motivo, la anorexia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que ya se describe como epidemia, dada su creciente prevalencia, sobre todo en jóvenes. Por eso, a través de este artículo, describimos qué es la anorexia nerviosa, los tipos de anorexia, su diversidad de síntomas, causas, consecuencias y tratamientos y un apunte sobre la problemática actual respecto a la anorexia nerviosa.

¿Qué es la anorexia nerviosa?

¿Qué es la anorexia? ¿Qué es la anorexia nerviosa? ¿Hablamos de los mismo cuando hablamos de un concepto y otro? La respuesta es no. La anorexia (an, “negación” y órego, “apetecer”) es la pérdida del apetito que constituye un síntoma destacado dentro una variedad de trastornos. De todas maneras, como síntoma aislado no tiene demasiado valor diagnóstico y es cuando hablamos, por ejemplo, de anorexia nerviosa, cuando toma una gran importancia.

La anorexia nerviosa, que a su vez se conoce popularmente, simplemente, como anorexia, es un trastorno de la conducta alimentaria caracterizado por la restricción de la ingesta de alimentos. Esto da lugar a una considerable pérdida de peso que acaba por mantenerse por debajo del mínimo establecido para la edad y sexo de la persona. En algunas ocasiones, esta pérdida de peso puede llegar a crear un estado grave de desnutrición.

La pérdida de peso está asociada a la conducta de la propia persona, ya que es ésta quien decide reducir la ingesta de alimentos voluntariamente. En muchas ocasiones, esta conducta está acompañada de otras, como la provocación del propio vómito, el abuso de laxantes y diuréticos y/o la práctica de ejercicio de una manera intensiva.

Tipos de anorexia

Respecto a los tipos de anorexia, existen dos categorías principales:

1.   Anorexia nerviosa de tipo restrictivo

En este tipo de anorexia, tal y como el propio nombre indica, tiene lugar un gran rechazo a la ingesta de alimentos. En algunas ocasiones, esta resistencia a comer se debe a la sensación de repugnancia que sienten respecto a la conducta de ingerir alimentos (ya que lo asocian a engordar). Las personas que padecen este tipo de anorexia nerviosa suelen ser aquellas que tienen un perfil de personalidad muy metódico y perfeccionista, con un autocontrol extremo.

2.   Anorexia nerviosa de tipo purgativo

Respecto a este tipo de anorexia, la característica principal son las etapas de purga, que consisten, mayormente, en la provocación del vómito y el uso de laxantes y/o diuréticos. El perfil de las personas que cursan con este tipo de anorexia nerviosa suelen tener tendencia a la impulsividad.

Como puedes ver, estos dos tipos de anorexia nerviosa tienen características diferenciales, pero algo que sí comparten es el tipo de población diana: adolescentes del sexo femenino. Además, un dato alarmante corresponde a la edad de inicio del trastorno; hace unos años, la media de inicio de los primeros síntomas del trastorno rondaba los 14 años, mientras que, actualmente, la edad baja hasta los 10-11 años.  

Síntomas de la anorexia nerviosa

Los síntomas de la anorexia nerviosa son muy diversos y cuentan con consecuencias de diferente gravedad. Cada caso es único y cada uno de ellos puede cursar con un número de síntomas mínimo, con algunos de ellos o con todos. Es importante diferenciar entre los síntomas físicos y los emocionales y conductuales.

Síntomas físicos de la anorexia nerviosa

-          Pérdida de peso excesiva.

-          Fatiga.

-          Delgadez.

-          Mareos.

-          Desmayos.

-          Insomnio.

-          Número de células sanguíneas anormal.

-          Cabello débil o pérdida de éste.

-          Amenorrea (ausencia de menstruación).

-          Ritmo cardíaco irregular

-          Presión arterial baja.

-          Estreñimiento.

-          Dolor abdominal.

-          Deshidratación.

-          Heridas y/o callosidades en los nudillos de las manos por la provocación de vómitos.

-          Erosión dental.

Síntomas conductuales de la anorexia nerviosa:

-          Restricción de la ingesta de alimentos mediante ayuno o dietas estrictas.

-          Provocación del vómito para eliminar los alimentos ingeridos.

-          Práctica de ejercicio de forma intensa y excesiva.

-          Adopción de rituales marcados para la alimentación.

-          Mirarse al espejo de una forma continua para identificar los defectos que ven en su cuerpo.

-          Queja frecuente por “estar gordo/a”.

-          No querer comer en público.

-          Cubrir su cuerpo con varias capas de ropa o vestir con atuendos anchos.

-          Negarse a comer o poner excusas para no hacerlo.  

-          Comer únicamente alimentos bajos en grasas.

Síntomas emocionales de la anorexia nerviosa:

-          Preocupación excesiva por los alimentos y sus componentes.

-          Miedo a aumentar de peso.

-          Apatía, estado de ánimo indiferente.

-          Irritabilidad

-          Disminución del interés por las relaciones sexuales.

-          Retraimiento y aislamiento social.

-          Sentimientos de tristeza y/o frustración.

Anorexia nerviosa | BitPadres

 

Causas de la anorexia nerviosa

Actualmente, no existe una causa concreta que determine la aparición de este trastorno, por eso, cuando nos preguntamos sobre las causas de la anorexia nerviosa, la respuesta no resulta unánime.

La mayor hipótesis se centra en la existencia de diferentes factores biológicos, psicológicos y sociales, que pueden contribuir a la vulnerabilidad a la enfermedad. Por tanto, aspectos como los genes, los rasgos de personalidad, además de acontecimientos vitales y la presión de los medios de comunicación, están relacionados con la aparición de este trastorno de la conducta alimentaria.

En consecuencia, cuando hablamos de las causas de la anorexia nerviosa, verdaderamente hablamos de un conjunto de diferentes aspectos que precipitan la aparición de los primeros síntomas del trastorno y su posible desarrollo.

Consecuencias de este trastorno

Las principales consecuencias de la anorexia nerviosa vienen dadas por la malnutrición que se acaba desarrollando durante el trastorno. En muchos casos, la anemia es una de las consecuencias más comunes de la anorexia nerviosa, lo que se traduce en cansancio y fatiga.

Además, la pérdida de cabello, la piel deshidratada, el estreñimiento crónico y las arritmias y bajadas de presión arterial, también son consecuencias de la anorexia bastante comunes. En el caso de las mujeres, la amenorrea (desaparición de la menstruación) es otra de las consecuencias habituales.

Otras consecuencias de la anorexia más graves, pueden ser el desarrollo de una diabetes, la aparición de trastornos psicopatológicos o la infertilidad.

Por último, no hay que olvidar que las consecuencias de la anorexia también pueden ser de tipo psicosocial: una baja autoestima, que a su vez afecta a las relaciones personales o un aislamiento social que debilita la red de apoyo del/de la paciente.

Tratamiento de la anorexia

Respecto al tratamiento de la anorexia, cobra una vital importancia el diagnóstico precoz del trastorno para abordar los primeros síntomas sin dar oportunidad a que éstos se desarrollen de una manera más grave.

En la mayoría de los casos, el tratamiento de la anorexia es de tipo ambulatorio, es decir, consta de una serie de visitas sin necesidad de ingreso hospitalario. Durante estas visitas, se lleva a cabo el control del peso y la revisión de los hábitos alimentarios, además de pautas restrictivas respecto al ejercicio físico. En este tipo de tratamiento, cobra una gran importancia la re-educación de los hábitos nada saludables que presenta la persona que padece este trastorno de la conducta alimentaria. En casos más graves, se procede al ingreso hospitalario para tener un control más exhaustivo sobre el/la paciente en cuestión.

Por otro lado, la terapia psicológica es fundamental para la mejora de la persona. Ésta puede llevarse a cabo de forma aislada o combinada con otro tipo de tratamiento de la anorexia y también existe la posibilidad de realizar terapia grupal.

Por último, otro tipo de tratamiento de la anorexia es la terapia farmacológica, que se emplea, generalmente, para reducir el componente ansioso o depresivo de este trastorno. Se trata de un tratamiento individualizado y adaptado a los requerimientos y el estado psicológico del/de la paciente.

Anorexia nerviosa en la adolescencia: un problema creciente en nuestra sociedad

La anorexia nerviosa en la adolescencia se convierte, actualmente, en un problema de gran magnitud en nuestra sociedad. ¿Por qué? Porque los casos de anorexia nerviosa entre jóvenes van en aumento.

Existen diferentes hipótesis sobre el porqué de esta situación, pero últimamente se tiene muy en cuenta el papel que juega los medios de comunicación y las redes sociales. Vivimos en una sociedad en la que, cada vez más, es más importante mostrar al mundo una imagen perfecta de nosotros, en lugar de vivir nuestro día a día sin pensar en qué enseñar a los demás. Los jóvenes prestan más atención a la vida de sus redes sociales que a la real y cotidiana.

Además, la gran cantidad de mensajes e imágenes que recibimos a través de los diferentes medios de comunicación y publicidad, muestran el cuerpo perfecto como aquel terso, de una delgadez notable y sin ningún tipo de imperfección. Esto puede crear una presión social en los jóvenes si, verdaderamente, toman esa imagen como verdad universal respecto al aspecto físico. Por tanto, aquí tendríamos una semillita plantada que puede crecer si esta estimulación de mensajes continúa y además, se le añaden posibles acontecimientos vitales o problemas psicológicos, familiares y/o sociales en la vida de los jóvenes.

Comentarios