Los pasos a seguir para recuperar la figura tras el embarazo

Los pasos a seguir para recuperar la figura tras el embarazo | Cedida

El embarazo y el parto suponen importantes cambios fisiológicos en el cuerpo de la mujer. Además de la ganancia de peso habitual por estar gestando un bebé, si no se controla ese aumento de peso, el resultado puede ser un sobrepeso que se mantenga una vez se dé a luz.

Para recuperar la figura tras el embarazo no basta únicamente con perder peso. Ya durante la etapa de gestación es recomendable que las embarazadas se inicien en alguna actividad física moderada para ganar en resistencia e ir preparándose para el parto.

Por norma general, si se mantiene un estilo de vida activo alejado de malos hábitos, lo habitual es tardar entre seis meses y un año en volver al peso normal, pero más allá del peso existen algunas consecuencias físicas y a nivel orgánico que no son siempre tan fáciles de resolver.

El impacto del parto en la musculatura pélvica

Una de estas consecuencias la atonía muscular en la zona pélvica. El parto puede provocar que la musculatura pélvica se estire en exceso y acabe debilitándose, ocurriendo lo que se conoce como prolapso genital. Esto tiene como consecuencia la caída de los órganos hacia la vagina, pudiendo llegar, si no se pone remedio, a salir hacia el exterior.

Los síntomas más comunes del prolapso son la sensación de peso en la vagina, la incontinencia urinaria y la incomodidad o molestia en las relaciones sexuales. Existen muchas claves para evitar esta situación en el embarazo y el post parto, pero las más conocidas pasan por practicar gimnasia abdominal hipopresiva, evitar el sobrepeso, evitar la ropa ajustada, controlar el estreñimiento y controlar los entrenamientos de alto impacto en el suelo pélvico.

Estrías y celulitis tras el embarazo

La aparición de celulitis o piel de naranja y las estrías son problemas típicos del embarazo. Se producen, principalmente, por los cambios físicos y hormonales que experimentan las embarazadas.

El modo de combatir la celulitis durante el embarazo consiste en cuidar la alimentación evitando el exceso de sal o azúcar y los alimentos muy grasos. Son también recomendables los masajes en glúteos y piernas así como sesiones de ejercicio aeróbico moderado.

Una vez finaliza el embarazo y se da a luz, tras el post parto existen otras vías para Eliminar celulitis, que es a través de tratamientos médico estéticos en centros especializados, como IML en Madrid. Este centro ofrece sesiones de mesoterapia, carboxiterapia, radiofrecuencia, lipoláser, ozonoterapia, ondas de choque y presoterapia, entre otras medidas.

Con respecto a las estrías, lo ideal es prevenir su aparición durante el embarazo, y para ello lo mejor es hidratar la piel con masajes para activar la circulación sanguínea. Otra práctica recomendada es vestir prendas poco ajustadas y preferiblemente de algodón, que no entorpecen la circulación.

Tanto la celulitis como las estrías aparecen con más frecuencia en el tercer trimestre de embarazo y tras el parto, pero lo aconsejable es iniciarse en los buenos hábitos antes de que llegue esa fase “crítica”.

Recuperar el pecho tras la lactancia materna

Otro cambio importante que experimenta el cuerpo de la mujer tras tener un bebé es el aspecto de su pecho. El embarazo y la lactancia provocan cambios significativos en los senos de las madres pero, aunque mucha gente crea que el aspecto de los pechos tras la lactancia se debe a la alimentación de los bebés  a base de leche materna, eso no es cierto.

El embarazo, la edad y los hábitos de vida son los verdaderos responsables del aspecto final del pecho después de la lactancia materna. En el embarazo es cuando se experimenta un mayor crecimiento de la mama, que se está preparando para producir leche, en estos meses el volumen se amplía.

Para valorar el comportamiento del pecho tras la lactancia hay que contar con los antecedentes a la gestación: el estado de nutrición de la madre, la hidratación de la piel, el estado de los tejidos conjuntivos y de sostén, hábitos perjudiciales como el tabaquismo.

A todo esto se suma que el paso del tiempo es quizás el factor biológico que produce una disminución más marcada del volumen de los pechos, por la pérdida de colágeno de los tejidos.

No obstante, dejando a un lado la cuestión del volumen, es indudable que muchas mujeres sienten que pierden firmeza en sus pechos tras dar a luz, de ahí que cada vez sea más común la cirugía reparadora para conseguir un pecho más terso, no con ello de mayor volumen.

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