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Ciática en el embarazo: 6 consejos para no tener que sufrirla

No solo es dolorosa, sino que además resulta muy limitante para quien la padece
Ciática en el embarazo: 6 consejos para no tener que sufrirla | Getty Images
 

La ciática durante el embarazo es una de las dolencias más comunes, especialmente al final de la gestación. No solo es dolorosa y difícil de aliviar, puesto que en este periodo vital están desaconsejados la mayoría de los fármacos; sino que, además, resulta muy limitante para quien la padece. A continuación te explicaremos en qué consiste, cómo se puede evitar que duela y cómo se trata. 

En qué consiste la ciática provocada por el embarazo

La palabra “ciática” describe un dolor que se irradia a lo largo del recorrido del nervio ciático, esto es: desde la parte más baja de la espalda (zona lumbar), pasando por las caderas y los glúteos, y por último a través de la parte posterior de cada pierna; aunque, por norma general, la ciática afecta únicamente a un lado del cuerpo. Este dolor se produce por la compresión del nervio, en cualquier parte de su trayecto.

Durante el embarazo se produce una hiperlordosis fisiológica de la columna vertebral. Este diagnóstico tan largo y tan técnico hace referencia, sencillamente, a que la curvatura lumbar, que tiene forma de “C” invertida (lordosis), se vuelve mucho más pronunciada. Este aumento progresivo de la lordosis, según avanza el estado de gestación, es debido a la modificación del centro de gravedad de la mujer, a medida que el útero va creciendo de tamaño (cuanto más grande es el bebé, más “tira” la gravedad de la tripa); así como a la relajación de las articulaciones que implican al sacro, al coxis y a la pelvis. 

El dolor de la ciática del embarazo puede ser muy variado: desde una leve molestia hasta un dolor agudo, incluso insoportable. Puede manifestarse como lumbalgia (el dolor estará localizado en la zona baja, o lumbar, de la espalda) o como afectación de los miembros inferiores: calambres, entumecimiento y/o hormigueo en las piernas. Permanecer sentada durante largos periodos de tiempo es el factor que más predispone para padecer de ciática durante la gestación. 

Cómo evitar que duela: 6 consejos

En este apartado te presentamos los 6 consejos para evitar el dolor tipo ciática durante el embarazo:

1. Dormir en una cama dura

Ciática en el embarazo: 6 consejos para no tener que sufrirla | Getty Images
 

Un buen colchón es esencial para el descanso nocturno, más aún durante el embarazo; pues en esta etapa el insomnio asociado a las hormonas de la gestación, y la inevitable incomodidad de nuestro cuerpo en estado “de buena esperanza”, dificultan de por sí el conciliar y mantener un sueño reparador. Si a ello se suma un colchón defectuoso, llegaremos a la fecha de parto agotadas, tanto física como psíquicamente, antes de tiempo.

Los mínimos que debe cumplir un buen colchón son los que siguen: debe ser firme y recto (sin elevaciones ni declives, creados por el peso y la forma de nuestros cuerpos al dormir), pero no duro (tiene que ser algo mullido): que el colchón se adapte a ti, no al revés. Los más recomendados son los colchones viscoelásticos, de firmeza media: mantienen la columna bien alineada y evitan así el sufrimiento de la zona lumbar. 

Si tu colchón tiene varios años, ahora es un momento ideal para cambiarlo. Hay incluso modelos diseñados para una óptima adaptación al embarazo. Piensa que no solo te saldrá a cuenta durante estos 9 meses, sino los que siguen al nacimiento de tu hijo, ya que los pasarás o amamantando o dando el biberón en la cama por las noches.

2. Ejercicios de pelvis

Serán necesarios para descargar la espalda del constante peso que ha de soportar. Además, preparar la pelvis materna de cara al parto es, simplemente, fundamental. Los centros especializados en preparación al parto ofrecen programas de ejercicio físico para embarazadas. Si prefieres ahorrarte ese dinero o no tener que desplazarte hasta allí, puedes comprar una pelota de pilates y realizar los ejercicios sobre ella sin moverte de casa. La podrás utilizar más tarde en los pródromos o primera fase del parto.

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3. Calzado cómodo

Ciática en el embarazo: 6 consejos para no tener que sufrirla | Getty Images
 

La hiperlordosis que hemos mencionado más arriba, junto con el aumento de peso propio del embarazo, ocasionan un sobreesfuerzo en las piernas y en los pies: según estas dos situaciones vayan aumentando, el arco plantar irá disminuyendo. Se recomienda por tanto un calzado de horma ancha (para aumentar la base de apoyo), de tejidos naturales o semisintéticos que puedan “darse de sí” y permitan adaptarse al pie. En cuanto al tacón, es necesario un mínimo (de 2 a 4 cm de altura) y que no sea demasiado estrecho. 

4. Ejercicios para fortalecer la musculatura paravertebral

Durante el embarazo, la natación es el deporte por excelencia: en el agua nuestro cuerpo resulta más ligero y nos movemos con mucha más libertad, incluso en avanzado estado de gestación. Fortalecemos los músculos de la espalda, y también los ligamentos y articulaciones; y contrarrestamos la presión ejercida en la espalda por el peso de tu abultado vientre. Además, y no menos importante, la natación mejora la circulación sanguínea de nuestras piernas, quema calorías e induce el sueño. Pero también existen otras disciplinas que ayudarán a trabajar de manera cuidadosa toda la musculatura de tu cuerpo: el yoga para embarazadas. ¿Aún no lo has probado?

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5. Buena higiene postural

Son aquellas posturas y actitudes, tanto estáticas como dinámicas, encaminadas a conseguir una buena alineación del cuerpo. Incluyen: no permanecer sentada largos periodos de tiempo (cada hora hay que tomarse un breve descanso para: levantarse, estirarse y deambular); evitar actividades que requieran estar de pie de manera estática, y en caso de ser inevitables, alternarlas con otras que impliquen estar sentada o en movimiento; y caminar con los pies bien separados, los hombros hacia atrás y balanceando ligeramente los brazos.

Por las noches es aconsejable dormir de lado y con una almohada entre las piernas (preferentemente sobre el costado izquierdo, para liberar la vena cava del peso del útero y favorecer el aporte de oxígeno y nutrientes al bebé), manteniendo la pierna superior flexionada y la inferior estirada.

6. Alimentos ricos en calcio

Ciática en el embarazo: 6 consejos para no tener que sufrirla | Getty Images
 

Hay que tener muy en cuenta el consumo de calcio para evitar la aparición de calambres musculares, ya que hay una estrecha relación entre éstos y el déficit de este mineral. Se encuentra principalmente en la leche y sus derivados (yogures, quesos, etc.), y en el pescado (los que más calcio contienen son la sardina, el bacalao y el atún; por este orden). En cuanto a las fuentes de origen vegetal, las almendras y la col resultan unas opciones muy interesantes para incluirlas en la dieta diaria.

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Tratamientos para la ciática en el embarazo

Si a pesar de los consejos expuestos sufrieses de ciática durante la gestación, tienes en tu mano sencillas medidas para paliarla: 

  • Para la lumbalgia:

Lo mejor es aplicar calor: puede ser en su forma húmeda (una ducha con agua templada, orientando el chorro hacia la zona baja de la espalda) o seca, con una manta eléctrica.

  • Para los calambres en las piernas:

Debes extenderlas manteniendo las rodilla derechas, y flexionar los pies en dirección a tu cabeza.

Por último, si estas actuaciones no diesen resultado, no dudes en acudir a tu ginecólogo si el dolor no remite: él o ella te prescribirá el tratamiento farmacológico o médico adecuado en cada caso.

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